martes, 19 de mayo de 2009

Tierra y dignidad

Bahía Blanca









Doce horas de espera

Muy poco que hacer.














Llegamos a El Bolsón, Prov de Rio Negro, Arg. y encontramos muy bellos amigos

Merlina, Sami y Alelí nos recibieron en su hogar dentro de la comunidad “Tierra y Dignidad”. 54 hectareas de bosque nativo en Mallin Ahogado, al norte de El Bolson. Tierras fiscales que son ocupadas desde el 2004 por unas 25 familias en las afueras del bolsón. El trabajo comunitario posibilita que cada familia construya su hogar en el monte y pueda trabajar la tierra para subsistir. Si bien la organización de la comunidad esta en continuo avance y experimentación, a lo largo de estos años han logrado metas tan difíciles y básicas como por ejemplo armar una red de agua potable para todos los habitantes.
Armamos campamento Kiwi detrás de la casa y comparti. A medida que nos vamos conociendo empezamos a ver que las diferencias entre nosotros, en lugar de distanciarnos nos ofrecen la oportunidad de aprender muchas cosas. La vida aquí no es fácil: el clima y el terreno son duros y hay muchísimo trabajo por hacer, pero con los días que llevamos acampando nos hemos acostumbrado al ritmo. Ayer pasamos gran parte del día trabajando en la casa de Merlina, levantando paredes de barro para terminar de cerrarle el paso al frío del otoño. Todavía falta mucho.
El fantasma del desalojo por parte del estado y las empresas privadas interesadas en enriquecerse con estas tierras y sus bosques, no han frenado el avance de la toma. Tierra y dignidad resiste, da pelea y sabe muy bien que el derecho a la tierra, y a una vivienda digna les pertenece, y nos pertenece a todos. Sin embargo el conflicto no ha podido romper la tranquilidad, hermosa tranquilidad que se respira en el lugar.






La cantidad de niños que hay por todos lados jugando en el bosque, desarrollando sus sentidos al máximo hacen que el lugar parezca salido de un cuento. Verlos y escucharlos nos hacen pensar en el futuro de la comunidad; hay tierra y dignidad para rato…








Mientras tanto filmamos el primer corto de América cuenta América, un estrambótico documental de ciencia ficción ideado por Merlina y Gabi (otra amiga en la comunidad) que promete romper el hielo y enloquecer la pantalla. (en proceso de edición, y a subirse ni bien la tecnología lo permita)


El kiwi Rubito se escapo con un grupo de gente a recorrer un poco la provincia de Chubut, visitó escuelas y parajes, ya contará el. El kiwi Enzo llegó y la compañía se completó.
Para el futuro dejamos pendiente la muestra de ese corto loco loco, y también una visita a una familia Mapuche, los Cárdenas, que denuncian una usurpación de tierras de parte de gente relacionada con el poder para expropiar recursos. Ya subiremos el material.
Los kiwis siguen, caminan, llegan, viven. Ayudan, aprenden, se mojan y siguen caminando (tambien hacen dedo).
Saludo kiwi-kiwi.


2 comentarios:

  1. Queridos amigos: para variar un poco, leo su diario y se me llenan los ojos de lagrimas, pensando en todo lo que vivimos juntos...lo que crecimos, y en todas esas cosas que siempre les digo, a las cuales debo el mote de "gordo maricon"..jej...orgulloso como siempre y muy feliz de que esten encontrando todo aquello que han ido a buscar...a cambiar..a contar...
    Hasta poder reunirme con ustedes fisicamente sepan que aca quedoun kiwo, esperando el momento justo...los quiero mucho!
    El gordito!

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